martes, 24 de febrero de 2009

Centrales Térmicas de Biomasa


Se denomina biomasa a la materia orgánica producida en procesos naturales. Así, la llamada energía de la biomasa es la que se obtiene a partir de la vegetación, los residuos forestales y agrícolas (restos de poda, paja, rastrojos...) o ciertos cultivos específicos, como el girasol y la remolacha (cultivos energéticos). La biomasa se puede tratar mediante diversos procesos físicos y químicos naturales (descomposición, fermentación...) en instalaciones llamadas digestores, con el fin de obtener combustibles como el carbón vegetal, el alcohol o el biogás.

Una central de biomasa es una central térmica en la que el combustible que se quema procede de la biomasa. El vapor de agua así generado mueve la turbina conectada a un generador (alternador), lo que produce la electricidad.

La importancia de estas centrales es que dan un uso energético a los residuos que de otro modo serían inservibles. En cualquier caso, aunque contaminan relativamente poco, también emiten dióxido de carbono a la atmósfera, como las centrales térmicas convencionales.


El funcionamiento es muy parecido por no decir igual al de las centrales térmicas convencionales, lo único que cambia es el combustible

Esquema del funcionamiento de una central de biomasa:



Impacto Ambiental

Idéntico al de las centrales térmicas convencionales

Técnicas correctoras

Idénticas a las que se usan para las centrales térmicas convencionales

Centrales instaladas en España



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